En un momento descubri que no eras inmortal,
que en un solo instante te puedes largar y dejarme aquí abandonada, destrozada, desalmada.
Derramando lágrimas negras, sintiendome hecha añicos.
Con la impotencia de no poder decirte lo mucho que te amo y que no quiero dejarte ir.
Sigo al lado de un féretro esperando a que tu cuerpo llegue para tallar tu nombre en la lápida y para luego despedirte con un profundo beso negro y dejarte descansar tres metros bajo tierra.
Anemix
que en un solo instante te puedes largar y dejarme aquí abandonada, destrozada, desalmada.
Derramando lágrimas negras, sintiendome hecha añicos.
Con la impotencia de no poder decirte lo mucho que te amo y que no quiero dejarte ir.
Sigo al lado de un féretro esperando a que tu cuerpo llegue para tallar tu nombre en la lápida y para luego despedirte con un profundo beso negro y dejarte descansar tres metros bajo tierra.
Anemix

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