Regrese en una noche oscura, llena de truenos y una luna llena que se reflejaba en los charcos de agua.
En las calles solitarias caminaba, buscando alguna señal de tu presencia, mas no la encontraba. Solo me acompañaban los cuervos en el cielo, los cuales parecian guiarme hacia algo importante...
Te vi a lo lejos en un rincón sentado; corrí hacia tí para reencontrarnos, por fín después de 2 años, te volví a ver.
Al mirarme tu sólo te levantaste exaltado. espantado y exclamando: "Tú estas muerta" "Tú no vives"...
En ese instante volvieron a mi mente los recuerdos de mi muerte...Recordé que en el momento en que me dijiste "Ya no te quiero" mi mundo se derrumbó.
Recuerdo que corrí por todas las calles con el alma destrozada.
Recuerdo que llegué a casa, no había nadie. Con la paranoia a flor de piel y un dolor insoportable tome un cuchillo, solo para serenarme.
Sentí un gran alivio, todo se tranquilizó, mi alrededor se veía cada segundo más pequeño y oscuro.
Con miedo en la avenida, sin nadie alrededor, me confesaste que lo habias dicho por sinceridad, alguien más ocupaba ya mi lugar.
Una lágrima congelada corrió sobre mi mejilla y cayó en un charco de agua.
Mi rostro demacrado, mi cuerpo ensangrentado...sólo se refrejaba en el agua.
Me tomaste de la mano, con un miedo insasiable y me llevaste hacia el cementerio.
Tu rostro se veía confundido y aterrorizado, el mío reflejaba la soledad de mi alma.
Sólo observaba mi lápida en la cual posaba una cruz desvaratada, habñia dos flores marchitas y una tarántula sobre ellas.
Sollozando me dijiste únicamente "Lo siento" y de tus ojos brotaron un par de lágrimas.
Anemix
En las calles solitarias caminaba, buscando alguna señal de tu presencia, mas no la encontraba. Solo me acompañaban los cuervos en el cielo, los cuales parecian guiarme hacia algo importante...
Te vi a lo lejos en un rincón sentado; corrí hacia tí para reencontrarnos, por fín después de 2 años, te volví a ver.
Al mirarme tu sólo te levantaste exaltado. espantado y exclamando: "Tú estas muerta" "Tú no vives"...
En ese instante volvieron a mi mente los recuerdos de mi muerte...Recordé que en el momento en que me dijiste "Ya no te quiero" mi mundo se derrumbó.
Recuerdo que corrí por todas las calles con el alma destrozada.
Recuerdo que llegué a casa, no había nadie. Con la paranoia a flor de piel y un dolor insoportable tome un cuchillo, solo para serenarme.
Sentí un gran alivio, todo se tranquilizó, mi alrededor se veía cada segundo más pequeño y oscuro.
Con miedo en la avenida, sin nadie alrededor, me confesaste que lo habias dicho por sinceridad, alguien más ocupaba ya mi lugar.
Una lágrima congelada corrió sobre mi mejilla y cayó en un charco de agua.
Mi rostro demacrado, mi cuerpo ensangrentado...sólo se refrejaba en el agua.
Me tomaste de la mano, con un miedo insasiable y me llevaste hacia el cementerio.
Tu rostro se veía confundido y aterrorizado, el mío reflejaba la soledad de mi alma.
Sólo observaba mi lápida en la cual posaba una cruz desvaratada, habñia dos flores marchitas y una tarántula sobre ellas.
Sollozando me dijiste únicamente "Lo siento" y de tus ojos brotaron un par de lágrimas.
Anemix

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